La Dra. María Jimena Medina Palomino, joven psiquiatra de Colombia, comenzó a ser acosada sexualmente por un superior del Hospital Universitario de Neiva tan pronto ingresó a trabajar en el establecimiento, a mediados de 2024. Desde entonces se vio "inmersa en una serie de hostigamientos por parte del señor en mención, donde se producen múltiples llamadas, dentro y fuera del horario laboral, mensajes de WhatsApp que hasta el momento no logro comprender, invitaciones que se tornan obligatorias de ver al señor en su habitación de hotel, restaurantes, lugares alejados del hospital…", tal cual reprodujo en febrero pasado el diario de Neiva La Nación.[1]
Frente a las negativas de entablar una relación, la profesional denunció haber sufrido represalias: "Él dio la orden a enfermería de no hacer caso a mis órdenes médicas, lo que terminó en que una paciente en una agitación psicomotora me golpeó; nadie hizo nada aparte de la médica interna que estaba rotando conmigo". Afectada en su salud mental, se vio obligada a renunciar y buscar un nuevo empleo. "Ahora es tiempo de hablar. No me voy a dejar maltratar", señaló la Dra. Medina en redes sociales.
El caso de la psiquiatra colombiana es solo un ejemplo reciente del tormento emocional y laboral que puede resultar del acoso sexual en el ámbito de trabajo de las médicas y los médicos de Latinoamérica, situación que está ampliamente extendida en la región y en el resto del mundo, aunque con matices diferenciales. Recientes encuestas de Medscape en español y Medscape en portugués sobre casi 2.500 profesionales de Argentina, México y Brasil (en su mayoría, de más de 45 años) muestran que hasta 1 de cada 5 encuestados reporta haber presenciado algún caso de abuso sexual, acoso sexual o conducta inapropiada en el entorno laboral en los últimos tres años y hasta 1 de cada 10 lo sufrió en carne propia, aunque muy pocas de estas agresiones son denunciadas y las políticas de las instituciones para abordar esta problemática se juzgan insuficientes.
A continuación, se presenta un resumen de los principales resultados, así como la comparación con los datos de encuestas similares de Medscape levantadas en seis regiones de Europa (España, Italia, Francia, Alemania, Portugal y Reino Unido), Canadá y Estados Unidos.
México, el país donde se hacen más comentarios sobre el cuerpo y Argentina, donde más se lo toca
Entre las y los profesionales encuestados, 5 % en Argentina, 8 % en Brasil y 8 % en México declararon haber sido objeto de abuso sexual, acoso sexual o conducta inapropiada en el ámbito laboral en los últimos tres años, una cifra similar a la reportada por colegas europeos (9 % en Reino Unido, 6 % en Francia, 5 % en España, Alemania e Italia y 3 % en Portugal) y de Norteamérica (9 % en Estados Unidos y 9 % en Canadá).
Respecto del mecanismo del acoso, los mensajes o correos electrónicos de contenido sexual indeseado son la modalidad más frecuente en Brasil (27 %), en contraste con aproximadamente 20 % en México, Europa, Canadá y Estados Unidos, y solo 9 % en Argentina.
México es el país en el que las y los profesionales que sufrieron actos de acoso o conductas sexuales inapropiadas refieren haber recibido más comentarios sexuales sobre su cuerpo (64 %). La proporción es ligeramente superior a la de Portugal, Alemania y Estados Unidos (60 %) y por encima del rango 40 %-50 % del resto de los países encuestados. Asimismo, es en México donde se ha reportado mayor automanoseo por parte del acosador a la vista de la víctima (8 %) y ofrecimiento de una promoción, aumento u otra ventaja a cambio de "favores sexuales" (15 % frente a 12 % en Argentina y alrededor de 6 % en Brasil, Canadá, Estados Unidos y países europeos).
La invasión del espacio personal también opera como una conducta extendida en Latinoamérica: casi 6 de cada 10 profesionales de Argentina y México que fueron víctimas de acoso en el trabajo los últimos tres años reportan ese tipo de acto, mientras que en Brasil y Estados Unidos esta cifra desciende a 50% y en Canadá y los países europeos oscila entre 30 % y 40 %, con excepción de Alemania, donde trepa a casi 80 %.
Manoseos, palmaditas, abrazos u otro contacto físico indeseado son más frecuentes en Argentina (64 %), Alemania (casi 80 %) y España (más de 60 %), mientras que en Brasil y México estas cifras no llegan a 50 %. También Argentina padece las cifras más altas de tocamiento corporal (21 %), superada únicamente por Portugal con más de 30 %, mientras que esto ronda 10 % en Brasil, México, Canadá, Estados Unidos y el resto de los países europeos.
Tipos de actos atestiguados por terceros
Cuando se interrogó a las personas encuestadas respecto de si habían sido testigos de este tipo de actos de acoso, abuso o conductas sexuales inapropiadas en el entorno laboral en los últimos tres años, México tuvo la proporción más alta de profesionales que dieron una respuesta afirmativa: 22 %, seguido por 18 % en Estados Unidos, 14 % en Alemania, 13 % en Brasil y 12 % en Francia.
En Latinoamérica, uno de los mecanismos atestiguados de acoso más frecuentes respecto de otras regiones son los mensajes o correos electrónicos de contenido sexual indeseado, lo que podría sugerir la mayor prevalencia de este acto o disposición de las víctimas a compartir esos contenidos con colegas. Nuevamente, lidera Brasil (27 %), seguido por México (24 %), Argentina (22 %) y Estados Unidos (21 %). Por detrás vienen Canadá y los países europeos, con alrededor de 15 %.
Más habituales son los comentarios sexuales sobre el cuerpo: 64 % en Argentina, cifra muy similar a la registrada en las encuestas de Italia y Francia. No obstante, el que domina esta lista es Alemania con alrededor de 70 %, mientras que México refiere 58 %, Estados Unidos, 55 % y Brasil, 47 %.
De los tres países latinoamericanos relevados, en México se atestiguaron más peticiones repetidas para salir o atención desmedida indeseada (43 %), seguido por Brasil (39 %) y Argentina (30 %). En comparación, en España y Francia esta conducta fue observada alrededor de 30 % de las veces.
En México y Argentina son más frecuentes, en términos comparativos, las ofertas de beneficios a cambio de favores sexuales que fueron presenciadas por las y los profesionales que respondieron la encuesta: 15 % y 12 % del total de actos de acoso atestiguados, respectivamente, mientras en Brasil, Canadá, Estados Unidos y países europeos la proporción está en el rango 6 %-8 %. También en México y Argentina son altos los niveles presenciados de invasión intencionada del espacio personal (60 % y 66 %, respectivamente, mientras que en Brasil, Canadá y Estados Unidos no llega a 50 %) y de manoseos, palmaditas, abrazos u otro contacto físico indeseado (53 % y 64 %, respectivamente, frente a 46 % en Brasil, 35 % en Canadá y 29 % en Estados Unidos).
Impacto emocional y laboral del acoso
Para 73 % de las y los profesionales de Argentina y 62 % de los de México, la experiencia vivida (de acoso o conducta sexual inapropiada) fue descrita como "muy molesta", calificación que compartió 31 %-56 % de colegas en países europeos y menos de un tercio de quienes residen y trabajan en Brasil y Canadá.
Aproximadamente 1 de cada 5 médicas y médicos de Brasil, Argentina y México aseguraron que dichas experiencias han interferido "en grado importante" (5 en una escala de 1 a 5) para realizar su trabajo, mientras que, en el otro extremo, en Brasil parece haber más profesionales resilientes: un tercio sostuvo que haber sufrido el acoso o conducta inapropiada no tuvo ningún impacto en su capacidad laboral, frente a menos de un cuarto en México y menos de 5 % en Argentina, que dieron la misma valoración.
Otras repercusiones fueron disímiles en la región. Alrededor de 20 % de las médicas y los médicos de Argentina y Brasil manifestaron dificultad para concentrarse tras la experiencia vivida en el trabajo, mientras que en México este porcentaje disminuye a 13 %; 2 de cada 10 profesionales de Brasil prestaron menos atención a sus compañeros tras la experiencia, 50 % más que en Argentina (15 %) y el doble respecto de México (9 %). Alrededor de 3 de cada 10 en México han decidido aislarse de los demás, frente a un cuarto en Brasil y Argentina.
¿Cuántas de las víctimas contemplaron renunciar al trabajo? Alrededor de 15 % de quienes respondieron la encuesta en Argentina y Brasil y 19 % en México. ¿Pero cuántos efectivizaron esa medida? En México, 15 %, en Argentina, 12 % y en Brasil, apenas 3 %. La proporción de quienes tomaron esa determinación fue más alta en algunos países de Europa: 23 % en Francia, 22 % en Reino Unido y 20 % en Alemania, lo que podría explicarse en parte por una mayor confianza en obtener un nuevo empleo con remuneración equivalente o superior respecto de la situación en Latinoamérica.
Haber sido objeto de acoso también incrementó en algunos casos el consumo de sustancias de abuso legales o alimentos no saludables, aunque la proporción de quienes declararon esa reacción en ningún caso superó 10 %. Entre los distintos países de la región, Brasil encabeza la lista en consumo de alcohol (7 %), Argentina de productos de tabaco (6 %) y Brasil y México de comida chatarra (8 %)
Perfil de acosadores, ámbito de la agresión y denuncias
El grueso de las personas que cometen actos de acoso sexual es de sexo masculino, aunque la proporción es variable: 85% en Argentina, 80% en Brasil y 74 % en México. A modo de comparación, en España fueron hombres 80 % de los agresores y en Canadá, 67 %. Casi 70 % de las personas acusadas de agresión sexual en Argentina eran médicos o médicas, una proporción muy similar a la de Estados europeos como Francia, Reino Unido y España, pero superior a la de México (58 %) y Brasil (46 %).
La mitad de los agresores poseían un cargo superior en países como Argentina, México, Brasil y Canadá, mientras que en Estados Unidos este porcentaje disminuye a 35 %, lo que quizás podría responder a la amenaza de mayores sanciones.
Alrededor de 40 % de las agresiones sexuales en Brasil y Argentina fueron realizadas por una persona, mientras que en México la mitad fueron perpetradas por 2 a 3. El quirófano y las salas de guardia fueron los escenarios de estos actos en 22 % y 20 %, respectivamente, de los casos reportados en Brasil, frente a 14 % y 6 % en México y 6 % y 20 % en Argentina, países estos últimos donde un cuarto de los episodios se verifica en áreas administrativas no accesibles para pacientes. A modo de comparación, solo 1 de cada 10 casos en países europeos ocurre en ese ámbito "protegido" de ojos extraños.
En Latinoamérica y la mayoría del resto de los países, es alta la probabilidad de que el agresor no sea denunciado o reportado a superiores. Según las encuestas, 78 % de las víctimas de Brasil no hicieron la respectiva denuncia, la misma conducta que adoptaron 6 de cada 10 en Argentina y México, 57 % en Estados Unidos y 33 % en Canadá. En Europa, 49 %-71 % no reportaron al perpetrador de estos actos.
El temor a represalias de la organización o dirección fue el motivo argumentado para no reportar al agresor por 33 % de las víctimas en Brasil, 25 % en México y 16 % en Argentina. También jugó un rol importante el miedo a recibir acusaciones de exagerar la cuestión (lo señaló la mitad en Argentina y poco más de un tercio en Brasil y México); el temor a no ser creídos (21 % en Argentina, 26 % en Brasil y 30 % en México); la convicción de que nadie haría nada al respecto: 50 % en Brasil, 42 % en México y 26 % en Argentina; o el desconocimiento de la normativa o procedimientos para sí denunciar: 21% en Argentina y aproximadamente 10 % en México y Brasil.
En ese escenario, no extraña que solo una minoría de los agresores haya recibido algún tipo de sanción. La máxima, el despido, solo lo sufrió 1 de cada 10 acosadores en Argentina y Brasil y 3 % en México. En los tres países latinoamericanos, alrededor de 15 % de las médicas y los médicos creen firmemente que colegas con mayores ingresos tienen más probabilidad de salir impunes ante una conducta sexual inapropiada.
Agresiones sexuales de pacientes
Las encuestas revelan también una proporción variable de avances o acosos de tipo sexual cometidos por pacientes en los últimos tres años: lo reportó 15 % de profesionales en Brasil y alrededor de 8 % en Argentina y México. ¿Cómo reaccionaron? Más de la mitad de las y los profesionales en México respondieron con un "no" o pidieron que el paciente o la paciente se detuviera, frente a 50 % en Argentina y 41 % en Brasil. En Estados Unidos, el porcentaje de quienes expresaron su rechazo de forma explícita subió a 73 %. El resto adoptó otras conductas, como hacerse el desentendido o buscar la compañía de algún colega durante la atención.
En México, 6 de cada 10 profesionales alegan que sus instituciones no llevan a cabo capacitaciones obligatorias sobre acoso sexual. La proporción es incluso mayor en Argentina (79 %) y Brasil (87 %), mientras que en Francia, Alemania e Italia comparten esa queja alrededor de 90 %.
Aunque alrededor de la mitad de las y los profesionales encuestados en la región coinciden en que sus centros están tomando más en serio el tema del acoso sexual, solo 41 % en Argentina, 42 % en México y 21 % en Brasil confían en que los encargados de llevar a cabo investigaciones sobre este tema en el entorno laboral estén formados y sean competentes.
Nota editorial: Todos los hallazgos de las encuestas se basan en datos no ponderados, recopilados de una muestra aleatoria de miembros de Medscape y la Red Profesional de Medscape, y no son necesariamente proyectables a una población más grande.
CRÉDITOS
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Citar este artículo: Acoso sexual en el ámbito médico: situación de Latinoamérica frente a Europa, Estados Unidos y Canadá - Medscape - 1 de abr de 2025.
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